Nosotros, los ministros de Asuntos Exteriores de Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Islandia, Japón, Noruega, Portugal y el Reino Unido, condenamos enérgicamente las demoliciones realizadas por las autoridades israelíes de la sede de la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este, el 20 de enero de 2026.
Este acto sin precedentes contra una agencia de Naciones Unidas por parte de un Estado miembro de la ONU marca la última medida inaceptable para socavar su capacidad de operar. Instamos al Gobierno de Israel a cumplir con sus obligaciones internacionales de garantizar la protección e inviolabilidad de las instalaciones de Naciones Unidas de acuerdo con las disposiciones de la Carta y la Convención General de la ONU (1946). Hacemos un llamamiento al Gobierno de Israel, miembro de Naciones Unidas, para que detenga todas las demoliciones.
Reiteramos nuestro pleno apoyo a la misión indispensable de UNRWA de proporcionar servicios esenciales y asistencia humanitaria a los palestinos en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén Oriental. Celebramos el compromiso de UNRWA para reformar e implantar las recomendaciones del Informe Colonna para garantizar que cumpla con los más altos estándares de neutralidad e integridad. UNRWA es un proveedor de servicios que ofrece asistencia sanitaria y educativa a millones de palestinos en toda la región, especialmente en Gaza, y debe poder operar sin restricciones. Reiteramos nuestra profunda preocupación respecto a la aplicación por parte del Gobierno de Israel de una legislación aprobada por la Knéset en octubre de 2024 y reforzada en diciembre de 2025, que prohíbe cualquier contacto entre entidades estatales israelíes y funcionarios de UNRWA, prohibiendo y evitando de facto cualquier presencia de UNRWA en Israel y en Jerusalén, incluido el suministro de electricidad, agua y gas a las propiedades registradas a nombre de UNRWA.
Israel aceptó el Plan de 20 Puntos del presidente Trump, que se comprometía a la entrada y distribución de ayuda en Gaza, liderada por la ONU y la Media Luna Roja y sin interferencias. Hacemos un llamamiento al Gobierno de Israel para que cumpla plenamente con sus obligaciones de facilitar la entrega de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza conforme al derecho internacional. A pesar del aumento de la ayuda que entra en Gaza, las condiciones siguen siendo precarias y el suministro es insuficiente para las necesidades de la población. Por ello, hacemos un llamamiento al Gobierno de Israel para que tome las siguientes medidas urgentes y esenciales:
• permitir la entrega ampliada, segura y sin impedimentos de ayuda y servicios humanitarios en toda Gaza y Cisjordania, de acuerdo con el derecho internacional humanitario;
• garantizar que las ONG internacionales puedan operar en Gaza, levantando incluso los restrictivos requisitos de registro;
• la reapertura de todos los pasos fronterizos, incluidos los planes anunciados para reabrir el paso de Rafah en ambas direcciones;
• y levantar las restricciones que persisten a las importaciones de bienes humanitarios, incluidos los artículos considerados de "doble uso" que son esenciales para las operaciones humanitarias y de recuperación temprana.
-TRADUCCIÓN NO OFICIAL-