Enrique Conde León
Queridos compatriotas, distinguidas autoridades de la República de Guinea-Bissau, amigos y amigas,
Es para mí un gran honor y una profunda responsabilidad asumir esta nueva etapa como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de España ante la República de Guinea-Bissau.
Quiero en primer lugar expresar mi sincero agradecimiento al Gobierno y al pueblo bissau-guineano por la cálida acogida que me han dispensado desde mi llegada al país. Este gesto de hospitalidad pone de manifiesto los profundos lazos de amistad existentes entre nuestros países y sus pueblos.
Desde la apertura de esta Embajada en 2007, España se ha esforzado en estrechar cada vez más los vínculos con Guinea-Bissau en todos los ámbitos: político, económico, cooperación al desarrollo, cultural, educativo o científico. Con este espíritu, tengo la firme voluntad de seguir trabajando por el fortalecimiento de nuestras relaciones bilaterales. Ambos países compartimos una visión de futuro basada en la cooperación, el diálogo, la solidaridad y el respeto mutuo. Guinea-Bissau posee una gran riqueza humana y natural y España quiere seguir acompañándole como socio y amigo en su camino hacia un desarrollo inclusivo y sostenible, en un marco institucional consolidado.
A los ciudadanos españoles residentes en Guinea-Bissau quiero recordarles que todo el equipo de esta Embajada estamos aquí para atenderles y brindarles nuestro apoyo en todo aquello que podamos. Ustedes son la imagen de España en este país; representan lo mejor de nuestra cultura, nuestros valores y nuestra capacidad de trabajo. Son un ejemplo de buena integración y con su trabajo y dedicación, ya sea en el ámbito de la cooperación, de los negocios o de las relaciones internacionales, contribuyen al desarrollo social, económico y cultural de Guinea-Bissau y de su población.
Espero y deseo que sigamos escribiendo juntos la página de un futuro compartido de paz, prosperidad y bienestar para nuestros países y nuestras comunidades nacionales.
Reciban un cordial saludo.